Conversaciones sensibles: Cómo abordarlas

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Esta semana, en una empresa familiar, el gerente, el hijo del fundador, llegó a la conclusión de que había llegado el momento de hablar con su padre, que seguía en la empresa.

Una conversación que llevaban años evitando.

¿Por qué?

Y esto es muy típico en empresas familiares. 

Porque lo habitual es que cada uno tenga una visión futura del negocio distinta y temen enfrentarse y poner en peligro el relevo generacional. 

¿Qué es lo peor?

Que en la mayoría de los casos, estas conversaciones se evitan hasta que la mala situación de la empresa las hace obligatorias.

Y cuando se hablan en esas circunstancias negativas, normalmente bajo presión, acaban haciéndose mucho daño.

Por esto hoy te quiero compartir dos pautas que incrementan y mucho las posibilidades de éxito de una conversación sensible.

Porque no nos engañemos, todos tenemos conversaciones pendientes, sobre todo con personas que queremos y nos importan mucho.

Es una habilidad fundamental para la vida.

Y como dice un referente en esto de las conversaciones, Álvaro Gonzalez Alorda: 

La vida se mide por la cantidad de conversaciones difíciles que somos capaces de tener

Así que al lío. 

Primera pauta

Una conversación sensible debe organizarse

Por favor no caigas en el error de “ya lo hablaremos cuando surja el momento”. 

Es una forma de autoengañarte. Siempre tu miedo inventará excusas perfectas para justificar que no es un buen momento. 

Por lo que siempre andarás posponiendo. 

Alargando la incomodidad de tener esa conversación pendiente. 

Haciendo más grande el miedo y más pequeña tu autoestima. 

Y si por casualidad das con el momento, la improvisación sobre la marcha no es buena compañera. 

Hablar sin haber meditado las palabras incrementa la posibilidad de herir al otro, o que malinterprete tus palabras. 

Entonces. 

¿A qué me refiero con organizar la reunión?

A que es recomendable pensar en el mejor sitio (más tranquilo), día y hora para tener la reunión.

Y que hay que comunicarlo y cerrarlo con la otra persona, para asegurarnos que es un buen momento para los dos. 

Segunda pauta

Una conversación sensible debe prepararse. 

Dicen que fallar en la preparación es prepararse para fallar. 

Pues eso, cuanto más preparados vayamos, más tranquilos iremos

¿Y qué hay que preparar?

Sobre todo dos cosas. 

La primera, lo que pueda salir mal. 

No es lo mismo que te pille por sorpresa y reacciones en caliente…

Entrando al trapo, perdiendo el control y perdiendo la razón.

Recuerda que quien te enfada te domina.

A que hayas anticipado todo lo malo y hayas diseñado la mejor forma de actuar. 

El autocontrol es más fácil si ya estabas preparado. 

La segunda, el inicio de la conversación. 

Si has hecho un buen trabajo imaginando todo lo malo, el inicio de la conversación es el momento clave para sentar las bases.

Es lo que llamamos “preparar el terreno”. 

Es muy importante por ejemplo comenzar explicando el objetivo de la conversación, los motivos, los beneficios y las reglas a pactar. 

Por ejemplo, si me meto en el papel del hijo gerente que te mencionaba al principio. 

Hola papa. 

Llevo mucho tiempo evitando este tema pero creo que es bueno que lo hablemos, que nos quitemos este peso de encima, que compartamos lo que ambos pensamos.

Y si nos damos cuenta que no son compatibles nuestras visiones, no pasa nada. Ya buscaremos otras soluciones.

Yo voy a seguir queriéndote igual, mi relación contigo es más importante que cualquier otra cosa

Y por cierto papa, si en algún momento de la conversación la cosa se tuerce por h o por b; paramos y retomamos en otro momento. 

¿Te parece?

Que prefiero sentirme con la libertad y confianza de poder hablar contigo de cualquier tema sin tapujos a sentirme cohibido, incómodo y culpable por no estar diciéndote lo que pienso.

Recuerda que la comunicación es el alimento de las relaciones. 

Y que la famosa frase de “dos personas no discuten si una no quiere” hace más daño que bien. 

Porque nos sirve como justificación para evitar las conversaciones incómodas. 

Pero cuanto más evites, más distancia estás poniendo en la relación.

Me gusta más mi frase “dos personas pueden entenderse si una sabe cómo hacerlo

Y ahora tú también sabes hacerlo. 

Así que te animo a retomar alguna de esas conversaciones pendientes. 

Porque con las personas que quieres, con las personas que te importan, merece la pena aprender a hablar con ellas.

¡Que tengas un gran día!

PD. Si te apetece contrastar tu situación conmigo, ponerle orden y trazar un plan para comenzar a mejorar, me puedes escribir un WhatsApp al 693 816 444.

¿Qué hago? Ayudo a gerentes y mandos intermedios de pymes a optimizar su gestión de emociones y personas para trabajar menos horas y generar más resultados.

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Víctor Pacheco Bernal
Formador especializado en gestión de emociones y equipos, con más de 15 años de experiencia directiva en varios países. Director de la Consultora Activa Talento. Profesor de habilidades directivas de varias escuelas de Negocio. Ingeniero Técnico de formación. Master MBA en Dirección y Administración de Empresas, Master Internacional en Coaching, Coach profesional certificado por la ICC y ASESCO, Trainer de PNL acreditado por la NLP International Trainers Academy (Londres).

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