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Aprende a ser feliz a pesar de los problemas

Aprende a ser feliz

Aprende a ser feliz. Si tienes diez cosas importantes en tu vida y una está mal ¿Cómo pasas el 90% de tu tiempo?

Nuestro cerebro está diseñado para sobrevivir y cualquier problema absorbe nuestra atención y energía hasta que se soluciona.

¿Y qué pasa cuando la circunstancia adversa está fuera de nuestro control y no podemos solucionarla? 

O más grave aún: cuando se trata de un problema crónico que no tiene solución.

En cualquiera de esas situaciones, o nos volvemos locos y sufrimos o aprendemos a aceptarlas, a convivir y cambiar nuestra relación con ellas.

Precisamente de esto es de lo que te quiero hablar ahora y como siempre, mi objetivo no es compartir un recetario de teorías sino un guion de prácticas contrastadas.

Voy a analizar contigo un caso real de éxito para extraer errores y aprendizajes y traducirlos a un plan de acción estructurado para afrontar estas situaciones.

CUANDO NOS TOCA LIDIAR CON UNA ENFERMEDAD SIN CURA

Nos ponemos en situación. 

Se trata de un problema de salud de un ser querido. Un problema que no tiene cura y te ha tocado a ti.

Cuando esa persona sufre, por el vínculo emocional automáticamente te afecta. Sufres tú y toda la familia pero cada uno lo vive a su manera. 

Con el dolor, se nos hace imposible aceptar la situación, luchamos contra ella pero una y otra vez acabamos derrotados.

La impotencia, la frustración, la rabia, la tristeza y la culpa toman el control de nuestras vidas y al no saber gestionarlas, nuestro problema crece hasta convertirse en depresión.

Con ese malestar casi permanente, a pesar de los fármacos, podemos pasar años de nuestra vida en un completo aislamiento del mundo dejando de lado todo aquello que nos gusta.

EL PROBLEMA NO SOLO ESTÁ FUERA, TAMBIÉN ESTÁ DENTRO

EL PROBLEMA NO SOLO ESTÁ FUERA, TAMBIÉN ESTÁ DENTRO

Lo importante no son las circunstancias sino lo que decides hacer con ellas.

Si analizamos el caso anterior, me gustaría detenerme y destacar dos puntos clave:

1. Sin Inteligencia Emocional, lo de fuera nos afecta.

Cuando no sabemos gestionar nuestras emociones, somos sensibles al entorno. 

Es decir, lo que pasa en el mundo exterior afecta inmediatamente a mi mundo interior y me convierto en víctima de las circunstancias. 

Es lo típico de que si te dan una buena noticia te pones contento y viceversa. En consecuencia, tu estado anímico es una montaña rusa que depende directamente del entorno. 

Esto es lo normal y nos pasa a todos. Mundo exterior e interior están conectados en piloto automático por nuestras emociones y si no sabemos gestionarlas quedaremos esclavos de ellas. 

2. Bajo los efectos de la emoción, somos reactivos, actuamos sin pensar. 

El dolor, el estrés o la tensión que generan algunas emociones nos ciegan y perdemos la capacidad de pensar con claridad y objetividad. 

Es por lo que dicen que el sentido común es el menos común de los sentidos.

En ese estado anímico negativo caemos en cometer errores que realimentan nuestro dolor y sufrimiento:

– no distinguimos lo que está fuera o bajo nuestro control

– no aceptamos las situaciones sin solución

– asumimos responsabilidades que igual no nos pertenecen

– luchamos y nos desgastamos contra ellas

– nos olvidamos de cuidarnos a nosotros mismos

LO PRIMERO Y FUNDAMENTAL, LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

LO PRIMERO Y FUNDAMENTAL, LA INTELIGENCIA EMOCIONAL.

Las fuerzas que escapan a tu control pueden quitarte todo lo que posees excepto una cosa, tu libertad de elegir cómo vas a responder a la situación. Viktor Frank

Cuando en vez de mirar fuera, miramos dentro, las soluciones salen a la luz de forma natural. 

Del primer punto, podemos extraer que cuanto más entrenemos nuestra inteligencia emocional menos sensibles seremos al entorno, menos nos afectarán sus cambios.

Esto es así porque la inteligencia emocional, frente a una circunstancia adversa, nos permite pararnos, pensar y elegir voluntariamente la mejor forma de actuar. 

Ese es el gran poder del ser humano frente al resto de animales, 

La inteligencia emocional bien entrenada te permite darte un tiempo para separar el mundo exterior de tu mundo interior.

En consecuencia, te permite ser dueño de tu mundo interior, de tu estado de ánimo, de tu felicidad, independientemente de lo que pase fuera. 

Porque tus emociones no son reacciones al entorno, son reacciones a tus pensamientos, a tu forma de mirar e interpretar el entorno. 

Por esto tu felicidad no depende del mundo exterior sino de cómo gestiones tu mundo interior, aprende a ser feliz

LECCIONES TRAS APRENDER DE LOS ERRORES

Respecto al segundo punto y mientras entrenas tu inteligencia emocional, lo importante es qué puedes hacer ahora para dejar de cometer los errores mencionados.

A continuación te dejo las claves aprendidas ordenadas de la forma que entiendo más coherente, aunque por favor, cada situación es única así que adáptalo a tus circunstancias.

PASO 1. DECIDIR PARAR LA LUCHA, PONER UN LÍMITE Y PRIORIZARTE A TI.

Todo cambio comienza por una decisión. 

A todos nos ha pasado que llega un momento de tu vida donde dices hasta aquí llegó. No aguanto más (esta relación, este trabajo, esta lucha, etc.) y a partir de ahí todo cambia. Es tu decisión. 

El problema de siempre es que a pesar de que estamos mal no tomamos la decisión hasta llegar a ese límite. Y todo ese tiempo es sufrimiento por estar retrasando la decisión de parar. 

Y el sufrimiento prolongado en el tiempo también pasa factura a la salud, en algunas ocasiones, con un coste muy alto. 

Así que el primer paso es tomar la decisión de mirar por ti, de priorizarte y anteponerte a las circunstancias. 

Porque si tú no estás bien tampoco podrás hacer el bien a los demás

Porque si tú no estás bien tampoco podrás hacer el bien a los demás. 

PASO 2. TOMAR DISTANCIA PARA PODER MIRAR CON OBJETIVIDAD.

Una vez tomas la decisión de parar llega el momento de pensar.

Y para pensar con claridad en muchas ocasiones es necesario salir fuera.

El entorno donde sufres ya funciona como un interruptor, solo pensar en él enciende el dolor. 

Así que necesitas desconectar, alejarte, tomar distancia y cambiar de entorno. A poder ser uno que te relaje y te haga sentir bien.

Una vez ahí, al igual que tú te has salido del entorno, es muy buena herramienta tomar papel y lápiz para dejar salir ahí también tus pensamientos.

Sobre el papel y a la vista, te resultará más fácil ordenar tus pensamientos.

PASO 3. DISTINGUIR ENTRE LO QUE ESTÁ FUERA Y BAJO NUESTRO CONTROL

El primer ejercicio es pensar y separar qué está fuera y qué está dentro de nuestro control, porque no tiene sentido luchar contra la naturaleza.

Puedes coger un folio en blanco, trazar una línea divisoria a la mitad y empezar a colocar en cada lado. 

Fuera de nuestro control, por mucho que nos duela, están las circunstancias, las enfermedades, emociones, sufrimiento, dolor, decisiones y acciones de otras personas.

Dentro de nuestro control está nuestra atención (sobre qué decidimos poner nuestra energía) actitud (desde qué punto de vista miramos) emociones, decisiones, palabras y acciones. 

Si pones tu atención en lo que está fuera de tu control, como la solución no depende de ti, inmediatamente sientes impotencia y comienza el malestar.

Ejemplo 1: pensar en el dolor y sufrimiento de la otra persona (que es un imán para nuestro cerebro) te genera dolor a ti, te bloquea y no te aporta nada. 

Ejemplo 2: tratar de convencer a quien no quiere cambiar de opinión, genera rechazo y una lucha que deteriora la relación.

Es más útil centrar la atención en lo que depende de ti y pensar en soluciones. 

Recuerda que somos humanos, no superhéroes y nuestra capacidad de influencia es limitada, aprende a ser feliz.

aceptar y respetar

PASO 4. ACEPTAR Y RESPETAR LO QUE NO SE PUEDE CAMBIAR 

El dolor es natural pero que el sufrimiento es opcional. Buda.

Aquí llegamos al punto más complicado. ¿Cómo se puede aceptar algo tan doloroso?

No es lo mismo aceptar que resignarse.

– Resignarse significa resistirse a aceptar y luchar contra la realidad hasta rendirse. La resignación genera dolor y sufrimiento.

– Aceptar significa comprender la realidad y soltar aquello que no depende de mí. La aceptación te libera y te aporta paz.

¿Y por qué nos resistimos?

Para poder aceptar necesitamos mirar con objetividad la situación. De nuevo necesitamos gestionar nuestras emociones. 

Te explico aquí los 3 factores que bajo mi punto de vista nos impiden aceptar:

1. Nuestras expectativas.

A pesar de que el ser humano es el único animal que tiene conciencia de que su vida es limitada, todos idealizamos nuestras vidas. 

Nos creamos planes y sueños de las vidas que nos gustaría tener y cuando esas expectativas (fantasías) se rompen por los caprichos de la vida las emociones se adueñan de nosotros. 

Una de ellas es la rabia que aparece frente a esa percepción de injusticia – ¿por qué me ha tocado a mí? 

La rabia nos impulsa a luchar contra la realidad y nos impide aceptarla, nos resistimos y ahí comienza el sufrimiento. 

2. El dolor. 

Cualquier pérdida de salud, de bienestar o de un ser querido nos genera tristeza y con ella llega el dolor. 

El dolor es un mecanismo natural e imprescindible de alerta de que algo grave para tu supervivencia está pasando.

Cuando se activa concentra tu atención en esa parte negativa (de la realidad) que requiere de atención inmediata. 

El problema es que si no sabes gestionar la tristeza lo fácil es quedarse atrapado en la negatividad y caer en la depresión.

3. Nuestra mentalidad.

Un tercer factor que no ayuda es nuestra cultura y el significado que le damos a ciertos conceptos.

Por ejemplo, la muerte en nuestra cultura es interpretada como un evento traumático que se vive con desolación y tristeza. 

Se practican cultos como el funeral, el luto, etc. que transmiten ese concepto negativo de la muerte. 

Sin embargo en otros países la muerte se celebra como una fiesta, una celebración de varios días con comida, bailes y rituales para acompañar a la familia y honrar al difunto. 

La muerte no se ve como un evento abrupto y desgraciado sino como un viaje a una vida eterna.

Como segundo ejemplo, el dolor, llorar y el sufrimiento generalmente también lo tenemos asociado a algo negativo.

Sin embargo en contexto del deporte está esta expresión: No pain, no gain. El dolor es indicador de un buen entrenamiento donde hemos roto fibras. 

Sin ese dolor no hay crecimiento de la masa muscular. Y con este enfoque te quiero proporcionar otra perspectiva para las desgracias de la vida: mi perspectiva personal. 

Para mí el sentido de la vida es la evolución permanente de las especies y para que haya evolución necesitamos obstáculos y crisis que nos saquen de la comodidad y nos hagan crecer. 

Personalmente me encanta mirar cada golpe de la vida como una oportunidad de crecimiento y de aportar a la evolución, aceptando el dolor como algo natural que forma parte del tablero de juego.

PASO 5. DECIDE LAS ACCIONES Y LÍMITES A IMPLANTAR

Una vez comprendes y aceptas lo bueno y lo malo de la vida con todas sus consecuencias, toca decidir tu nueva relación con estos eventos que hasta ahora te hacían sufrir, aprende a ser feliz 

Te dejo aquí algunas preguntas de reflexión:

¿Cuál va a ser mi nueva lucha?

¿Cuál va a ser mi prioridad?

¿Dónde pongo los límites?

¿Hasta dónde llega mi responsabilidad?

¿Qué más necesito decidir para estar en paz conmigo mismo?

Nada más, espero de todo corazón que estas reflexiones te sean útiles y te deseo un muy feliz día!!

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